Último partido de la primera vuelta y nueva derrota, esta vez a manos de los motrileños de Centro de Estudios Valverde de Motril, equipo experimentado con jugadores veteranos y de gran nivel en su primera línea, a los que se les nota sus años de balonmano en la capital granadina con el “Uni”.
 
Nuestro joven equipo, dirigido de nuevo por Alberto García se enfrentaba a Balonmano Motril con la intención de lograr una victoria que les dejase opciones de clasificación para el play-off de ascenso, cosa que, después del resultado, se antoja prácticamente imposible.
 
En la primera parte, los nuestros salieron centrados, con una defensa 6:0, intentando cerrar la zona central, ya que se conocía al equipo de otros años y se sabía de su potencial en zona central, pero esta no resultó lo efectiva que debería haber sido, ya que hubo excesiva salida de los jugadores antes de hablar el cambio defensivo, y el pivote se aprovechó de ello en varias acciones consecutivas. Hasta que en el centro de defensa no se empezaron a hacer las cosas mejor, esto es, en la segunda parte, el pivote y los exteriores destrozaron la portería de los nuestros. En ataque, los nuestros empezaron mucho más espesos que en semanas anteriores, por lo que siempre se fue a remolque en el marcador e incluso la ventaja se alargó hasta los 5 goles, resultado al descanso (16 – 11).
 
La segunda parte, después de la charla en el vestuario, fue bien distinta y el equipo visitante empezó de otra forma muy diferente, con una defensa mucho más agresiva, algunos robos de balón y una valiosa ayuda desde la portería en forma de paradas de Pablo Montoro que parecía que podía cambiar el devenir del partido, de hecho, a falta de 10 minutos para el final, los jiennenses empataban el partido a 20. A partir de ahí, y después del gran esfuerzo de todos los jugadores, la cosa parecía nivelada y todo podía ocurrir, pero el cansancio físico y algunos errores en ataque, produjo un intercambio de goles favorable a los locales y eso, junto a la falta de precisión y acciones desesperadas al final intentando alcanzar un empate, llevó hasta el 30 – 25 final, que deja un sabor agridulce a los nuestros, ya que se despiden casi con toda seguridad de la fase de ascenso, pero también demuestra que este equipo puede plantar cara, a pesar de las dificultades.
 
Esperamos que los chicos del G.A.B. sigan peleando el resto de la temporada, para darnos más alegrías y para seguir creciendo, ya que aún les queda mucho camino por delante, ¡Ánimo!

 
Crónica escrita por Alberto García